Marruecos–ONU: Dos acuerdos para consolidar la igualdad de género y reforzar la gobernanza de los derechos humanos

Rabat acogió este jueves una etapa significativa en el fortalecimiento de su arquitectura institucional dedicada a los derechos humanos. La Delegación Interministerial para los Derechos Humanos (DIDH) firmó dos acuerdos distintos con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y ONU Mujeres, consolidando una cooperación ampliada para avanzar en la igualdad de género y reforzar la interacción del Reino con los mecanismos internacionales de protección de los derechos fundamentales.
El primer acuerdo se centra en la puesta en marcha de un proyecto destinado a mejorar la manera en que Marruecos dialoga y coopera con las instancias de la ONU dedicadas a los derechos humanos. Firmado por el delegado interministerial Mohammed El Habib Belkouch y la representante del FNUAP, Marielle Sander, este partenariado aspira a instaurar de manera duradera una cultura basada en la buena gobernanza, colocando a los grupos más vulnerables en el centro de las acciones previstas.
El segundo compromiso, concluido con la representante de ONU Mujeres en Marruecos, Myriem Ouchen Noussairi, está específicamente dirigido a los derechos de las mujeres y las niñas. Se trata de un marco de cooperación destinado a traducir de forma concreta los compromisos internacionales del Reino en materia de igualdad de género, integrando más plenamente el enfoque de género en las políticas públicas y mejorando la coordinación institucional encargada de aplicar las recomendaciones de los mecanismos internacionales.
Además del componente institucional, el acuerdo prevé acciones de formación, sensibilización y comunicación destinadas a promover una cultura nacional de derechos humanos que valore la participación, la equidad y la inclusión. Una dinámica que pretende situar la igualdad de género no como un objetivo aislado, sino como un pilar transversal de las reformas nacionales.
Para la DIDH, estos dos proyectos se inscriben plenamente en la visión de un Marruecos firmemente comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Al colocar a la persona en el centro, aspiran a dotar al país de herramientas capaces de afrontar los desafíos globales del mañana, como las desigualdades sociales, la transformación digital, la degradación ambiental o la justicia social. Una señal fuerte que confirma la evolución de Marruecos hacia un modelo de gobernanza más inclusivo y más transparente.



